
La lámina de policarbonato sólida es un material compacto y versátil que ofrece durabilidad y facilidad de diseño, dos características clave que los diseñadores buscan al seleccionar nuevos materiales.
El policarbonato sólido ofrece ventajas significativas sobre otras opciones tradicionales de acristalamiento, ya que su transmisión de luz hasta en un 90%, pudiendo graduarse la luminosidad con el uso de diferentes tonalidades en la lámina. Posee una resistencia al impacto 200 veces mayor a la del vidrio, por lo que la lámina sólida es prácticamente irrompible, ofreciendo seguridad para quienes estén trabajando o jugando detrás de ella. No obstante ser tan resistente, es un material que puede curvarse fácilmente en frío, permitiendo la creación de interesantes soluciones de acristalamiento para ambientes interiores con luz natural.